Llevo el mueble de Tanja a Barcelona en la bici. Lo vendo por 220€ a un tío que hace unos días me ha contactado. El anuncio estaba puesto como hace un año y me llama ahora. Es muy sorprendente todo esto.
Paso por Sant Antoni Abat y arreglo la pared. Tengo una conversación con mi inquilino muy agradable sobre Unamuno, arte y literatura. Después quedo con Dominique. Comemos lentejas en casa de su hermano, un piso muy bonito en Lluís Companys con espectaculares vistas de Barcelona, con su madre y sus dos hijos. Estos días he estado fatal. Le cuento a Dominique lo triste que estoy y consideramos la opción de volver a mi piso de Barcelona con la idea de encontrar seguridad.



