2016.08.09

Longroy ~ Aumale //

11:40 h.

Estoy en un bosque con unos árboles de troncos delgados con ramas finas que de manera vertical empiezan a crecer hacia la mitad del tronco y hojas en la copa. Entre todas las hojas forman una red que, aunque tupida, permite pasar la luz del sol formando pequeñas islas sobre una alfombra de hojas secas salpicada de pequeños troncos y algunos helechos. Entre los árboles, bastante alineados muchos de ellos por lo que creo que es un bosque replantado distingo un ciervo mirando como desayuno. Otros ciervos han pasado antes corriendo: uno a mi derecha, de sur a norte y otro a mi izquierda, de norte a sur, también a unos veinte metros. Aún no sé que árboles son estos. Uno, por la forma de la hoja diría que es un roble. Tiene el tronco estriado y las ramas salen desde la cuarta parte superior del tronco. El otro es muy parecido pero el tronco es liso y las ramas salen desde la mitad del tronco o más abajo.

Algunos árboles ya desde el nacimiento no tienen fuerza, puede que por falta de algún nutriente de la tierra o también porque ya hay suficientes árboles alrededor tapando con sus hojas el cielo y no dejando entrar suficiente luz para los más jóvenes. Algunas semillas germinan y se convierten en finos troncos sin hojas que reposan moribundos sobre las vivas, y también delgadas, fuertes ramas de los árboles más viejos.

Ahora tengo al ciervo a unos quince metros. Tengo la impresión de que si sigo aquí un rato más el ciervo y yo nos hacemos amigos; me ronda. Oye un sonido ronco gutural que ahora sé que es un bramido de uno de su especie y se va dando saltitos. ¡Cuanta belleza! El ciervo aquí de no ser por los cazadores no tendría depredadores. No sé nada de este lugar. Este lugar es aparentemente muy tranquilo y yo tranquilo también, pero siempre alerta, con mi espacio vital y mis cosas controladas. En cualquier momento puede pasar algo. Así es la realidad y yo quiero seguir aquí para seguir contándola.

Estoy sentado sobre la colchoneta aislante que sigue aislando pero hace menos de colchoneta, sobre las hojas secas caídas que se van mezclando con la tierra y con el tiempo formarán más tierra. También hay troncos caídos. Una mezcla de sequedad de todo lo que ha caído con la humedad propia de la tierra. He dormido del tirón un montón de horas. De las primeras cosas que he hecho al salir de la tienda ha sido cagar. Me he limpiado el ojete de una manera nueva. En cuclillas (la única forma en que concibo cagar) abriendo bien el ano tirando de los glúteos hacia fuera con las yemas de los dedos, he ido repasando varias bases de troncos de unos veinte centímetros de alto coronadas por un suave y mullido musgo.

Luego me he lavado con un spray con agua de rosas que tengo para refrescarme porque la Bresle está a unos dos kilómetros de aquí. Me lo encontraré cuando vuelva a Longroy para salir a la carretera y continuar la ruta hasta Beauvais. A partir de la desembocadura del río ya no hay el viento que había estos días atrás. No sé que me deparará el día de hoy…

Bastante plano, con una ligera subida todo el pedaleo de hoy. En Blangy, unas viejas a las que pido agua casi me tiran una seta que he cogido, «por precaución» cuando les pregunto si saben si es buena. Al hablarles de mi viaje y de la posibilidad de llegar a Marruecos, una de ellas me comenta que allí no comeré nada. Me baño en la Bresle y después encuentro una gran tienda militar donde me compro un buen pantalón y un hornillo. Después continúo hasta Aumale.

Aquí paro en un bar para cargar el móvil y decidir por dónde seguir y, mientras hablo con el camarero entra un tipo cuyo aspecto me recuerda muchísimo a Jorge M. Nos ponemos a hablar, se llama Frederick. Como se me hace tarde para seguir me hace un dibujo en una servilleta para indicarme donde está el camping municipal. Al yo hacerle notar lo bien que dibuja me cuenta que es diseñador industrial. ¡Jorge es diseñador industrial! Me da la extraña y nunca experimentada antes sensación de que estuviera frente a él pese a que sea otra persona. Nos despedimos después de decirme que en mi ruta hacia el sur no deje de pasar por Chantilly.

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