2020.03.17

Camprodon //

Somos víctimas sordas, ciegas y mudas de las circunstancias. Estamos bien informados. A veces apagamos la televisión para relajarnos y seguir haciendo vida por separado. Toni con su poesía oscura, Blake, Bergman y su gato que sólo él puede tocar. A veces tenemos conversaciones agradables. Tenemos cosas en común pero a nivel emocional muy poco. Discutimos mucho, no es fácil la convivencia y, ahora que no follamos, no parece tener mucho sentido que esté aquí. Lucía insiste en que vuelva a Ribes. Me hace ver que estoy con un desconocido y confiesa sentirse celosa. Yo, la verdad es que, siendo sincero, no me siento atraído por este hombre, incluso hay algo en él que me repugna. Hoy dormiré en otra habitación en lugar de en el salón como he hecho esta noche. Empiezo a agobiarme de estar aquí aunque hago salidas al río, a hacer compra…

Se presenta la posibilidad de ir a la Garrotxa, a donde Matuto, aunque al final no se da. Toni se agobia con la posibilidad de que vaya allá con gente y vuelva y le contagie. Yo me agobio con sus ideas y él con las mías. Quiero irme. Publico en Facebook que no aguanto el miedo de este tío y que me marcharé en dos días.

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