Por las últimas sesiones, he visto que el conflicto no está directamente relacionado con la ruptura sentimental, con la separación de Julen, sino con dejar la casa, mi casa. Siempre he asociado CASA-PAREJA como una unidad indisociable y esto ha ido en contra mía a nivel vivencial e incluso al enfocar el problema de la piel. Es cierto que el problema surgió cuando me fui a Lisboa y salí de mi casa, a donde por cierto ya no he vuelto… y, como vivía con mi pareja (Julen) en la casa prácticamente desde el principio, relacioné la aparición del eczema a la separación afectiva. Esto, unido a toda la literatura que relaciona los problemas de piel con la separación me hizo reafirmarme en esta postura. Sin embargo, acabo de darme cuenta de que antes de abandonar la casa de Barcelona, mi casa, estuvo un tiempo viviendo Pau el alemán conmigo. Pau no era mi pareja aunque yo lo pretendiera. No había amor, ni unión y, sin embargo, no tenía ningún problema de piel. El momento justo de la aparición del problema fue al llegar a Lisboa. Ahí empezó la separación con mi casa. Si se me fue el problema temporalmente con Adam fue porque me sentía recuperando la seguridad que da la pareja. Todo va relacionado al final pero, hoy por hoy, lo que tengo que hacer es procurarme la seguridad, ocupar mi lugar en la familia y en el mundo, hacer mi trabajo y vivir de ello.




