Logroño ~ Villamediana ~ Ribafrecha ~ Soto en Cameros ~ San Román de Cameros ~ Muro en Cameros ~ Nieva de Cameros ~ El Rasillo ~ Ortigosa //
Aprovechando que tengo la bici en Logroño, decido hacer una excursión hacia los Cameros, las montañas al sur de La Rioja. Quiero vivir una experiencia de esfuerzo y libertad en mi región de origen. Salgo de Logroño con el ánimo por los suelos, afectado por la discusión de ayer con mi madre. Nada más salir empieza la subida por el curso del río Leza que a la altura de Ribafrecha se hace más rigurosa.
Por momentos pienso que no voy a poder seguir, que no tengo la disposición de ánimo necesaria pero saco fuerzas de flaqueza y continúo subiendo hasta Soto. En San Román, mientras visito el pueblo, me vienen a la mente pensamientos sobre algunas parejas que conozco. Pienso en Isabel y Arnaud y pienso en Luis y Lluïsa, la pareja que conocí en los huertos comunitarios de Ribes y que para mí suponen un ejemplo, una especie de arquetipo. Pensar en ellos me relaja. A los pocos minutos, bajando a la parte baja del pueblo, me encuentro con Luis y Lluïsa entrando en un bar. Bien que Luis es de Soria y tiene casa en Calahorra, pero la sorpresa del encuentro no es menor por esto, especialmente cuando estaban en mi pensamiento dos minutos antes de encontrármelos. Este encuentro con unas personas que han aparecido en mi vida en otros momentos de gran confusión me hace recuperar la confianza y el ánimo para continuar mi camino.
Después de comer y descansar los tres sobre una manta en un terreno colindante al bar, continúo la subida por los Cameros hacia el oeste, hacia Nieva. Gracias al encuentro con estos «ángeles», puedo subir con fuerza el puerto que queda entre Muro y Almarza.


Ya en Nieva estoy en el valle del Iregua y este será el río que me acompañe a partir de ahora hasta la vuelta a Logroño. El propietario de un bar donde meriendo me indica que en Ortigosa puedo dormir en una ermita a al entrada del pueblo. Sin embargo cuando llego allá, hay un cartel bien grande que lo prohibe y además es un lugar muy transitado.



Yendo hacia las cuevas, cruzando un puente, encuentro un lugar apartado en una reserva de caza donde pasaré la noche. El lugar es muy agradable, perfectamente llano y cubierto de hojas secas que han caído de los árboles.



