Tras un un-tanto-aburrido viaje de seis horas con un conductor insoportable con el que discutimos medio autobús, llego a Logroño a primera hora de la tarde. Después de pasar por casa de mi madre salgo a dar una vuelta con la bici por Logroño con la intención de encontrarme con algún tipo y poder comerle la polla. Estoy desesperado



